Al hablar de inclusión usualmente solemos asociarlo a dinámicas escolares o laborales; sin embargo, el término incluye distintos ámbitos. Uno de los principales es la familia. Por eso en este Psicomiércoles te presentamos algunas recomendaciones que pueden ayudarte a saber cómo fomentar la inclusión en la familia:

1. Aprender sobre diversidad en casa

Si hay un lugar en donde palpamos de cerca la diversidad es la familia. Una forma de reconocer nuestras diferencias es identificar mediante dinámicas nuestras cualidades físicas y de personalidad, y plasmándolas en posts-its o dibujos. Para luego debatir juntos como éstas permiten el crecimiento de la familia.

Al lograr convivir en nuestro primer espacio social, aprendemos a aceptarnos y ser tolerantes. No solo con nosotros mismos sino con los demás, entendiendo que nuestras diferencias nos enriquecen.

2. Enseñar inclusión a través del ejemplo

Desde que somos pequeños, casi todo lo que aprendemos lo hacemos por imitación. Según Albert Bandura, este tipo de aprendizaje posee cuatro componentes importantes a tener en cuenta: atención, retención, reproducción y motivación. 

De esta manera, si el niño observa con atención a sus padres tratar con respeto al mesero, policía o gerente general, sin importar sus diferencias físicas, culturales o discapacidad; cuando el niño enfrente una situación similar en el colegio, será capaz de recordar lo que aprende en casa , reproducirá la conducta aprendida y no rechazará a sus compañeros por su condición, esta actitud positiva motivará a mantener o incrementar la conducta de inclusión.

3. Motivar la preocupación por una sociedad más inclusiva 

Otra manera de cómo fomentar la inclusión en la familia es reconociendo que, para lograr una sociedad más inclusiva, el cambio inicia desde nuestra posición.

Desde pequeños podemos participar en actividades destinadas a la inclusión, según nuestra edad y etapa de desarrollo. Por ejemplo: conocer otras culturas en familia, permitir una interacción libre con otros sin importar sus diferencias, enseñar sobre herramientas inclusivas, utilizar un lenguaje adecuado, y respetar los espacios destinados a personas con discapacidad (estacionamientos, ascensores o cajas preferenciales).

4. Hablar de discapacidad

Usualmente se omite hablar de discapacidad por miedo, poca información o simplemente para evitar preguntas incomodas. Dejar de lado este tema da lugar a que los más pequeños tengan sus propias teorías o preocupaciones. Por ejemplo, pueden pensar que su compañero de escuela le contagiara la discapacidad, y evitarán tener contacto con él o ella.

Resolver nuestras dudas en familia evita el miedo y tristeza hacia la discapacidad. Una alternativa de cómo fomentar la inclusión en familia es hablar de ello mediante libros o películas sobre discapacidad, que permitan tener aprendizajes significativos de manera lúdica.

Brindar una guía sobre cómo fomentar la inclusión en familia es parte de nuestro compromiso de lograr una sociedad más inclusiva. Mediante nuestro Programa de acompañamiento psicológico, buscamos sensibilizar a usuarios y sus familias, para trabajar juntos por un Perú donde se consideren todas las capacidades.

Ps. Maricielo Silva Mendoza